MANIFIESTO ECOLOGISTA / NAVIDAD (1)


MANIFIESTO ECOLOGISTA PARA LA SUPERVIVENCIA… DE NAVIDAD

1A 

 

Este texto es una interpretación local simplificada de “Vigencia del Manifiesto ecologista para la supervivencia ensayo que interpreta lo que su título anticipa y que en relación a nuestro entorno más inmediato, representa una acertada fotografía que anticipa hacia donde vamos, si no corregimos el rumbo, diseñando hacia donde debemos ir. 

 

Basado en un análisis actual del famoso manifiesto ecologista, publicado a principios de 1970 y que más bien parece una novela “CF”, premonitoria, de Verne o Bradbury, que un diagnóstico científico, ya que 30 años después, en su mayor parte se cumplieron las debacles anunciadas, que en su mayor parte han sido originadas directamente por el ser humano en nombre del progreso…

La preocupación por el crecimiento económico es una constante par29a el mantenimiento del modelo de sociedad actual. Paralelamente, se vienen desarrollando desde hace décadas movimientos enfocados a la necesidad de preservar los recursos que la era industrial ha ido minando.

 

Progreso y desarrollo

El equilibrio entre las posturas ambientalistas e industriales, constituye en la actualidad uno de los mayores retos a afrontar, en un sistema cuyo principio esencial es el crecimiento a cualquier costo que se hace insostenible para las generaciones futuras, se hace necesario reconsiderar conceptos errados de lo que suponen progreso y desarrollo en una sociedad del bienestar que ha hecho del consumo desaforado su razón de ser, y más allá del cual el individuo parece no encontrar sentido a su existencia.

 

Es en los períodos de crisis e incertidumbre como el que actualmente vive el mundo, en los que se acrecienta la reflexión y el cuestionamiento del modelo de crecimiento que hasta ahora se ha considerado como la única forma viable de progreso. Tomar conciencia de la vulnerabilidad propia y del sistema acrecienta entre los sensibles el interés por temas interrelacionados como son portrait.Edward Goldsmithla ecología y el bienestar social.

Ya a comienzos de los 70, en Europa, un entonces desconocido Edward Goldsmith publicó “Manifiesto por la supervivencia”(1) , editado por el Club de Roma, en el que se prevenía de las nefastas consecuencias de un modelo económico basado en la explotación de los recursos y las personas sin otras limitaciones que las impuestas por “el mercado”.

Nos parece adecuado retomar el título, no sólo como homenaje a su lucidez, sino porque, efectivamente, trata de un problema que está poniendo en riesgo la supervivencia de la Humanidad.

 

Navidad. Un ejemplo del rezago en el que se encuentra el mundo rural en Chile.

Esto que en primera lectura podría parecer negativo, en realidad si observamos nuestro entorno, es una oportunidad de corregir el camino, que otros ya recorrieron erradamente.

Los objetivos, de Protege Navidad consisten en crear consciencia del mensaje que entonces resultó premonitorio de un nefasto futuro y que hoy lamentablemente ya es presente, permitiendo diagnosticar los males que aquejan a nuestro mundo. En lo concerniente a Navidad permiten anticipar políticas que mitiguen los daños y eviten acciones erróneas.

 

Con la publicación del Manifiesto para la supervivencia, se anunciaba el futuro cercano de nuestra sociedad con argumentos, que no nos dejan lugar a la impasibilidad, aunque en el momento de su edición, sólo unos pocos adquirían realmente el compromiso de una participación activa.

40 años después, el problema de la supervivencia se ha consolidado hasta el punto que el concepto “ecología” ha pasado a formar parte de nuestras vidas, de uno u otro modo, lo cual necesariamente ha contribuido a desarrollar una mayor conciencia de la situación, tanto a nivel individual como colectiva.

Sin embargo, el peligro de convivir permanentemente con los problemas sin llegar a subsanarlos radica en la posibilidad de que éstos se enquisten, y se genere en la sociedad una actitud de conformismo ante un mal supuestamente inevitable, pero tolerable, con el que se puede coexistir, mientras que el deterioro sigue su curso de forma implacable.

Ya en aquel entonces, la severidad con la que los teóricos envolvieron su mensaje pone actualmente en sobre aviso al ciudadano de a pie, generando un prejuicio esimbolo_pez_arbol_peq 1scéptico, aunque, pese a ello, se ve sobrecogido por el modo directo, urgente y sin preámbulos con que parecen querer transmitir lo desesperado del momento. Se refleja así un panorama desalentador, que lejos de ser una simple visión catastrofista, representa la realidad de una situación en la que el hombre está agotando los recursos naturales y devastando el paisaje.

Una mirada simplista tenderá a catalogar en base a impresiones superficiales, por lo que podría llegar a considerar que el número de décadas transcurridas desde el planteamiento de aquellas teorías lo convierten en un mensaje fuera de contexto y sin interés; sin embargo, su vigencia, veracidad y permanente actualidad, quedan fácilmente perceptibles, con sólo mirar a nuestro derredor

Llama la atención como en aquel entonces, ante una población mundial en constante crecimiento, con un consumo energético y de materias primas siempre en aumento y recursos aparentemente infinitos, fueron capaces de profetizar el colapso que en la actualidad se ha producido.

 

OverpopulationFullPlate Crecimiento demográfico insostenible.

En referencia a la demografía, se estableció el objetivo de no sobrepasar la familia de tamaño-reposición, fijando el número de hijos por pareja en un máximo de dos. Hoy en día, con unas cifras de población mundiales que duplican la capacidad de carga del planeta, no resulta viable seguir manteniendo estos parámetros si abogamos en pro de la supervivencia.

Se habla de superpoblación en los países pobres como un grave problema, efectivamente lo es, sin embargo, en los países desarrollados las bajas tasas de natalidad se siguen leyendo en clave negativa, y se siguen implementando medidas para fomentarla.

Índices de desarrollo basados en el crecimiento

Por otro lado, en relación con el consumo, se hace necesario erradicar ideas generales instaladas en el criterio colectivo, de indudables consecuencias negativas. Éstas gravitan en torno a la creencia de que la expansión económica constituye el mejor índice de desarrollo y bienestar.

El hecho en sí mismo de haber entrado en una espiral de consumo desaforado, como única forma de entender el progreso, es la demostración de que esta tendencia conduce irremediablemente a la destrucción a todos los niveles: económico, social y medioambiental.

Nadie en su sano juicio tira piedras contra su propio tejado puesto que le da cobijo. Del mismo modo el medio físico jamás puede, como se ha venido haciendo, quedar supeditado a una demanda imparable del crecimiento, puesto que es aquel el que lo sustenta. En el modelo actual, el imaginario colectivo supone valor sólo a lo económico, asociando bienestar con renta e ignorando los costos colaterales de la producción.

Este proceso, que se encuentra ya en un punto de saturación, difícilmente puede traducir a valor monetario factores tales como el clima, el ciclo del agua o los rayos del sol.

 

Este grave problema tiene una difícil solución, ya que si continúa el modelo actual la vida humana será por completo insostenible, pero si se opta por el decrecimiento económico, la estructura económica mundial se desmorona. Es la sociedad la que debe autoregenerarse y llevar a cabo en sí misma los cambios necesarios hasta adecuarse a vivir en sintonía con el medio, unificando en sus actuaciones los conceptos de economía y ecología.

Consideramos fundamental aprovechar el momento actual de crisis mundial para reflexionar desde nuestro territorio local, acerca de las consecuencias derivadas de políticas de crecimiento y desarrollo disparatadas. La sociedad necesita dinamizarse a sí misma hasta derivar en un modelo estable que pueda sostenerse de forma indefinida, una sociedad que integre a todos sus miembros en lugar de fomentar la competencia desmedida y en la que los individuos se desarrollen con una perturbación mínima de los procesos ecológicos; una población, en definitiva, en la que el nuevo aporte sea igual a la pérdida.

Uno de los puntos fundamentales del proceso de deterioro global radica en el tamaño de las grandes ciudades que, cada vez más, superan con creces los estándares ideales. El modelo de crecimiento ficticio en que se basa la vida actualmente es insostenible, y su final llegará pronto.

El manifiesto de la supervivencia, nos proponía la alternativa de crear una sociedad tribal, concentrándose en comunidades a escala humana como modelo de asentamiento, argumentando que ello implicaría una reducción del impacto ambiental, la gestión sostenible de los recursos, un alto grado de cohesión social y el consiguiente bienestar psicológico y ético de sus miembros.

En 2005 se publicó el Informe de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (Reid et al, 2005), del cual se desprenden dos conclusiones fundamentales:

1/ En la segunda mitad del siglo XX los ecosistemas se han deteriorado a una velocidad no conocida en ningún otro período de la historia, dando lugar a daños irreversibles.

2/ Los cambios producidos no son lineales y están provocando el agravamiento de la pobreza de una gran parte de la humanidad, por la destrucción de sus formas tradicionales de vida.

La situación, como vemos, es preocupante y compleja. ¿Por qué si ésta es tan grave, la mayor parte de la población permanece ajena, sin reaccionar, sin buscar o exigir medidas radicales que aporten algo de luz ante el futuro incierto al que nos aboca este modelo?

Principalmente por tres razones:

-La falta de concienciación social acerca de la gravedad del problema,

-El deterioro de las relaciones comunitarias y

-La percepción general de que los comportamientos sustentables están asociados a situaciones de extrema pobreza.

Se hace necesaria una profunda transformación en la conciencia individual del ser humano, lleno de necesidades y carencias que cree poder aplacar momentáneamente a través del consumo y la actividad frenética.

Mientras este cambio se produce, la disminución de nuestro nivel de gasto y la reducción del crecimiento de la población son los caminos de los que disponemos para lograr la supervivencia de un ecosistema que, de otro modo, no podrá brindarnos protección y estabilidad durante mucho más tiempo.

La cuenta atrás continúa, ¿hasta cuándo?

 

Desarrollo sustentable

http://www.upc.edu/euetib/xiicuieet/comunicaciones/din/comunicacions/208.pdf

desarrollo_sostenible1En efecto, desde que el Informe Brundtland planteara formalmente las bases del llamado desarrollo sustentable, la capacidad de los gobiernos para buscar colectivamente soluciones y transformar de forma positiva el mundo en el que vivimos ha venido disminuyendo paulatinamente en favor de otras organizaciones y del conjunto de la sociedad. En ocasiones se ha infravalorado, a veces para justificar la falta de un compromiso más allá de lo cosmético, la capacidad de las empresas para incidir en el medio natural y social, su papel como motor de cambio, así como la trascendencia a escala global de sus decisiones.

Conviene tener presente, sin embargo, que de las 100 economías mayores del planeta, 52 son empresas.

Las decisiones que toman los directivos de las empresas afectan a poblaciones equiparables a países enteros. Es natural, por tanto, que la sociedad dirija sus exigencias y expectativas no sólo a los gobiernos, sino también a las empresas y, muy principalmente, a las grandes corporaciones empresariales.

La empresa convencional trabaja para ofrecer beneficios a sus accionistas. De ella se distinguen aquellas que tratan de aplicar parte de los beneficios a paliar en parte los perjuicios que producen. Estas empresas, que se han venido a denominar socialmente responsables, son la avanzadilla de la nueva empresa del siglo XXI, pero siguen percibiendo este esfuerzo como un coste. De ellas están naciendo nuevos diseños empresariales que tratan de satisfacer las necesidades de un mayor número de partes interesadas poniendo a trabajar más capitales que el financiero.

Esta nueva empresa observa los problemas ambientales como una oportunidad para hacer las cosas mejor, no como una amenaza, como un costo. Observa los problemas ambientales como una cuestión estratégica, más allá de su sistema de gestión o del cumplimiento de la ley.

En este enfoque encuentra formas que la diferencian, que le ayudan a mejorar los valiosos recursos que gestiona. En definitiva, se perfila en el siglo XXI un modelo de empresa que piensa en ganar el hoy y ganar el mañana.

A partir de la definición precedente, con objetivos tan ambiciosos (por no decir ideales), y con la voluntad de participar en la difusión futura de los conceptos “sustentabilistas”, hay que tener en cuenta la contribución de los técnicos a la actividad de las empresas, sobre todo en las áreas de desarrollo, síntesis y fabricación.

Especial atención merece el Sector químico y afines en todas sus áreas de participación: Química Básica -que comprende la química orgánica (fundamentalmente petroquímica) y la química inorgánica (minerales), los plásticos, el caucho y las fibras- , la Agroquímica (abonos y plaguicidas), la Farmaquímica (principios activos, especialidades farmacéuticas y especialidades fitosanitarias) y la Química Transformadora (gases, pigmentos, pinturas, tintes, grasas, aromas, adhesivos, jabones, detergentes, perfumes y cosméticos, etc.). Entre estas actividades hay un gran número de interrelaciones productivas y técnicas, y también una gran interacción con el medio ambiente, desde las fases extractivas, las de producción y fabricación, distribución y reciclaje. Si se desea asegurar la aplicación de las tesis “sustentabilistas” en el futuro, es fundamental que se acepte este concepto, y las empresas lo incorporen a su filosofía de trabajo. Un buen ejemplo es el de las empresas sanitarias encargadas del tratamiento de las aguas servidas de concentraciones poblacionales.

En este punto es donde se cruzan los caminos en nuestro territorio.

Actualmente dos proyectos sanitarios, uno en Rapel encabezado por el APR local y otro en La Boca dirigido por Essbio, y ambos actuando con la conformidad de las autoridades, pueden hipotecar el futuro ecológico y autosustentable de nuestra comuna.

 

2A

 

LODOS ACTIVADOS, UNA AGRESIÓN AMBIENTAL

EN NOMBRE DEL PROGRESO SISTEMA DE TRATAMIENTO DE AGUAS SERVIDAS PROPUESTO POR ESSBIO

 

CONTAMINANTE, QUÍMICO, DEPENDIENTE Y CARO

 
 

 

El sistema Lodos Activados es un producto legal, aunque se trata de un modelo con características del pasado, y en el que impera el criterio economicista; inversión-rentabilidad-eficacia, exenta la ecuación de un factor, que actualmente ha pasado a ser el más relevante, el criterio ecológico.

 
 

14 

 

BIBLIOGRAFÍA

(1) Goldsmith, Edward; Allen, Robert; Allaby, Michael; Davoll, John; Lawrence, Sam; “The Ecologist’s
Blueprint for Survival”, publicado en la revista The Ecologist, 1. ed., volumen II, Reino Unido, enero 1972
(posteriormente editada en formato libro como The Ecologist’s Blueprint for Survival, 1. ed., Reino Unido,
Ed. Penguin, 1972). Se cita la traducción al castellano de Miguel Paredes: Manifiesto ecologista para la
supervivencia, Madrid, Alianza Editorial, 1972.
(2) Vigencia del Manifiesto ecologista para la supervivencia
Leticia Redondo Gómez
Madrid (España), noviembre de 2010 http://habitat.aq.upm.es/boletin/n46/alred.html
(3) Elizalde, Antonio; Max-Neef, Manfred; Hopenhayn, Martín; Desarrollo a escala humana:
Opciones para el futuro, 1. ed., Santiago de Chile, 1986 (edición consultada Madrid, Biblioteca
CF+S, http://habitat.aq.upm.es/deh/  2010).
(4) Herrero, Yayo, “Menos para vivir mejor. Reflexiones sobre el necesario decrecimiento de la
presión sobre los sistemas naturales”, en El Ecologista, nº 64, Madrid, Ecologistas en Acción,
2010, pp. 18-20.
(5) Meadows, Donella H.; Meadows, Dennis L.; Randers, Jorgen; Behrens, William; The limits to
growth, 1. ed., New York, Universe Books,1972 (se cita la traducción al castellano de Loaeza
de Graue, María Soledad, Los límites del crecimiento: Informe al Club de Roma sobre el
predicamento de la humanidad, Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1972).
(6) Mumford, Lewis, en la Introducción de la obra de McHarg, Ian L., Design with Nature, 1. ed.,
Londres, American Museum of Natural History, Natural History Press, 1969 (traducción al
castellano s.d., Proyectar con la naturaleza, Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 2000).
(7) Schumacher, E.F., Small is Beautiful, Londres, Harper Perenniel, 1973 (en castellano Lo
pequeño es hermoso, Madrid, Tursen/Hermann Blume, 1990).

Navidad (Chile), diciembre de 2011.

 

 

 

 

 

 

 

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