LA SALUD PÚBLICA EN COMA… y algunas peculiaridades locales


columna-nunez-salud-1-chica

TEXTO COMPLETO

LA COLUMNA
Aníbal Núñez

LA SALUD PÚBLICA EN COMA…
y algunas peculiaridades locales

En la siguiente consideración, desde luego, resalto las voluntades de nuestros esforzados funcionarios y profesionales de salud, los que intentan, día a día hacer su pega lo mejor posible, dando todo de si, pero el ineficaz sistema de salud pública, en el que los pobres estamos inmersos, no les permite un mejor desempeño….

Hacinamiento, trato inadecuado, atención insuficiente, horas de espera incalculables para una simple interconsulta, listas de espera de años para operaciones vitales etc… esto es nuestra salud pública.

ENFERMEDADES DE BOLSILLO

De entre todas las críticas que recibe nuestro sistema de salud, probablemente la más grave es que hoy los chilenos recibimos la atención sanitaria que nuestro bolsillo pueda pagar… y si no, ya sabe, “las puertas del cielo son anchas…”

Dos sistemas de salud muy distintos, con estándares de país desarrollado y otro sistema para pobres, viejos y enfermos, asegurados por FONASA, mayoritariamente atendidos en la red pública, donde la atención ya es un logro si se consigue y por lo tanto la calidad termina siendo lo de menos….

Un sistema que no resiste comparación alguna con los estándares de país desarrollado, que en ocasiones nuestros políticos se empeñan en endosar a Chile. Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS), más centrada en países subdesarrollados, critica nuestro sistema de salud.

PECULIARIDADES DE NUESTRA SALUD PÚBLICA LOCAL

Los mismos síntomas, pero con un toque propio …

A partir de lo expuesto y aplicando mi propia experiencia, que sin duda es similar a la de mis vecinos, puedo añadir que el acceso a la atención médica en los consultorios de las comunas rurales, como la nuestra, suele tener un grado de dificultad, a veces dramático, por las trabas “burrocráticas” y deficiencias organizativas, que caracteriza al sistema público de salud.

Los pacientes debemos madrugar para eventualmente conseguir un número, para ser atendidos horas o días después, depende;

Las listas de espera para exámenes de laboratorio, exploraciones instrumentales e intervenciones quirúrgicas son interminables;

El acceso a especialistas, cuando se requiere, es restringido y dosificado según influencias…

La disponibilidad de camas de hospitalización y de unidades de cuidados intensivos es insuficiente, por lo que se racionan igualmente según influencias…

… y otro de nuestros graves problemas locales… el acceso a ambulancias en situaciones de emergencia que suele ser tardío.

El Consultorio de Navidad ha centralizado el uso de ambulancias que corresponden, por derecho propio, a postas periféricas como la nuestra de Pupuya, a la que le corresponde también, la atención de otras localidades, más alejadas y necesitadas en caso de urgencia…
como Palmilla, Tumán, Fullingue, Polcura, Valle Hidando Manzano y la más extrema, que es Puertecillo, donde sus habitantes desde Pupuya podrían recibir una asistencia de emergencia casi inmediata.

Total que los que vivimos lejos del consultorio, seguimos igual o peor que antes de disponer ambulancia, ya que ahora como, sobre el papel, disponemos de vehículos de emergencia, no podemos exigir nada complementario para nuestra posta, o sea; “además de pobres apaleados”.

“BURROCRACIA” EL MAL DEL SENTIDO COMÚN

Otro despropósito poco saludable, que sufrimos los habitantes rurales no lo trajo la regionalización de servicios como los públicos de salud, ya que en lugar de ser tratados en el hospital más cercano, en este caso San Antonio (68 km), a una hora de Navidad y cuyo recorrido está dotado con buses regulares, colectivos y taxis, debemos desplazarnos hasta Santa Cruz, ciudad mucho más distante en quilómetros (115 km) y en tiempo, además de no disponer de transporte público regular. Pero eso no es todo porque dependiendo de la especialida, también podemos terminar en Rancagua o San Fernado.

¿Absurdo y cruel, no?.

Ante este despropósito, algunos representantes sociales de las localidades más alejadas y sufridas de nuestro territorio, buscamos solución a este absurdo, a través de nuestro diputado, Sergio Espejo, quien recientemente la expuso en el parlamento, solicitando su trámite al Ministerio de Salud (Minsal), lo que agradecemos por su inmediatez, quedando nosotros a la espera de que la solicitud no quede durmiendo “el sueño de los justos” como tantas leyes (la de los APR por ejemplo).

Hay que exigir y llorar lo que haga falta, no queda otra, y no quedarse esperando a ver como pasa el tiempo.

Agradecer al Diputado por su gestión, aunque decirle amablemente que para otra, si nombra a los que se lo solicitaron, “no se olvide de Pupuya, que también existe”.

Aníbal Núñez Varas
Dirigente social histórico de Pupuya
Miembro fundador de Protege Navidad
Candidato a Concejal 2016

Anuncios